Hemingway

No es hasta 1926 cuando aparece su novela sobre San Fermín, “Fiesta” como traducción al español, pero de título original “The Sun Also Rises”. La influencia de esta novela es de escasa repercusión hasta 1953, cuando recibe el Premio Pulitzer por “El viejo y el Mar”. Es cuando la novela tiene la repercusión que se le achaca sobre la afluencia extranjera y cuando Hemingway empieza a ser conocido y famoso en Pamplona asediado por las gentes con fotos y autógrafos, hasta entonces el Premio Nobel en todas sus visitas a Pamplona era un “guiri” más.
El año 1959 fue el último para Hemingway en Pamplona, Los años siguientes, 1960 y 1961, gravemente enfermo y depresivo terminaron con un suicidio en su casa de Ketchum, Idaho el 2 de julio de 1961.
El personaje hoy en día da para mucho, Hemingway y el turismo, el propagador de los Sanfermines, las leyendas y bulos entorno a sus estancias en Pamplona, por poner un ejemplo, a día de hoy se dice y se comenta que Hemingway se alojaba en sanfermines en el «Hotel La Perla», nada más lejos de la realidad, solo se alojó una vez y no eran sanfermines, su hotel era el de su amigo Juanito Quintana, el «Hotel Quintana», a pesar de que algunas páginas web o blogs así lo digan, alguna por interés y otras por desconocimiento… es decir, el mito de Hemingway sigue y continuara por mucho tiempo.
Ernest Hemingway (Ernest Miller Hemingway) fue un escritor y periodista estadounidense (Oak Park, Illinois, 21-6-1899 / Ketchum, Idaho, 2-7-1961) ganó el Premio Pulitzer en 1953 por “El viejo y el mar” y al año siguiente el Premio Nobel de Literatura por su obra completa.
Se dice en los mentideros Sanfermineros que Hemingway descubrió a los Sanfermines, nada más lejos de la realidad, los Sanfermines ya eran mundialmente conocidos (en otra dimensión que no es la de ahora), solo basta con revisar los visitantes y artículos periodísticos extranjeros que hablaban de ello. Ya por 1788 se conoce la primera referencia de un británico conocido con el seudónimo “Monander” que hablaba de San Fermín.
Hasta la primera visita de Hemingway a Pamplona en 1923, ya era reconocida la asidua visita de extranjeros a los Sanfermines, es más, si hay a alguien atribuible de algunas o muchas visitas a Pamplona ese es Pablo Sarasate, residente en Biarritz (Francia), entre los años 1876 y 1908 fue permanente su visita a San Fermín.
Cuando Hemingway decide “descubrir” en 1923 Pamplona y los Sanfermines, es porque dos amigas extranjeras (parisinas), le hablan de una de las principales ferias de toros.
