Txupinazo

Las fiestas de San Fermín datan de la Pamplona medieval del siglo XII. Ante las peticiones de moderación y templanza que reclamaban las autoridades eclesiásticas por su carácter religioso, enfrente tenían el incumplimiento festivo de los vecinos de Pamplona, nos presentamos ante el txupinazo más transgresor de la historia de los sanfermines.
Las fiestas de antaño comenzaban con la Marcha a Vísperas el 6 de julio por la tarde, en 1901 y años sucesivos, con un tradicional repique de campanas a mediodía, y en la Plaza del Castillo las gentes lanzaban cohetes al aire dando comienzo las fiestas.
No fue hasta 1931 cuando Juan Echepare Aramendía, estanquero y gestor republicano, pidió que le dejaran prender la mecha del cohete que se disparaba en la Plaza del Castillo, al que hasta entonces solo lo hacían los empleados pirotécnicos de la empresa encargada, disparo el cohete hasta 1936.
Como destacado dirigente de Izquierda Republicana fue asesinado en 1936 al inicio de la guerra. Su cadáver no ha sido localizado hoy en día.
Juan Echepare Aramendía, es conocido en Pamplona sobre todo como uno de los impulsores del txupinazo, el cohete que abre los sanfermines al mediodía del 6 de julio de cada año.

(Archivo Municipal de Pamplona)

En 1939, tras la pausa provocada por la guerra, el txupinazo fue disparado por Joaquín Ilundáin Turie, unos meses después, fue nombrado teniente de alcalde de la ciudad. Joaquín Ilundáin Turie repetiría el txupinazo en 1940.
Ese mismo año Joaquín Ilundáin Turie y el periodista José Mª Pérez Salazar, ambos colaboraban en el periódico falangista Arriba España, propusieron al alcalde darle más visibilidad y solemnidad al acto del txupinazo y desde el año siguiente los cohetes se lanzan desde la Casa Consistorial.