San Fermín
¿Quién era San Fermín?
Todo lo que se sabe de este obispo de Amiens, natural de la ciudad de Pamplona, hijo de Firmus (otros dicen Firmo), se crió y se convirtió al cristianismo de mano de San Saturnino y su discípulo Honesto, todo lo que creemos saber de él se basa en leyendas y tradiciones.
A partir del siglo IX empieza a forjarse su leyenda, recibió la consagración episcopal de manos del obispo Honorato de Toulouse, cuando sólo contaba con veinticuatro años de edad. Al cumplir los treinta y uno, San Fermín abandonó Pamplona para predicar el Evangelio en las Galias.
Por orden del gobernador Valerio, fue azotado y arrojado a la prisión en Beauvais, pero la repentina muerte de éste le permitió obtener la libertad. De allí pasó a Amiens, donde su evangelización convirtió a muchos al cristianismo, entre ellos al senador Faustiniano. Encarcelado por orden de los gobernadores Lóngulo y Sebastián, fue decapitado secretamente en la cárcel un 25 de septiembre.
El senador Faustiniano (otros dicen el obispo de Amiens) recupero su cuerpo desenterrándolo para sepultarlo dignamente.


Históricamente sólo es posible afirmar que a finales del siglo VIII se veneraba en Amiens a un obispo de nombre Fermín, mártir o confesor, el personaje se convirtió en el mártir que alcanzó mayor veneración, hasta el punto de adjudicarle unas reliquias y una extensa biografía. A la ciudad de Pamplona llegó la primera reliquia en el año 1186 y la última en 1941, celebrándose la fiesta de su traslación el 10 de octubre. En 1590 la fiesta se trasladó al 7 de julio.